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THE 100 MOST INFLUENTIAL FIFTIERS OF THE WORLD — Global Ranking 2027 #009 | Bill Gates: a los 70 años, el hombre que ayudó a llevar un ordenador a cada escritorio quiere que su siguiente revolución sea vivir más y mejor

THE 100 MOST INFLUENTIAL FIFTIERS OF THE WORLD — Global Ranking 2027 #009 | Bill Gates: a los 70 años, el hombre que ayudó a llevar un ordenador a cada escritorio quiere que su siguiente revolución sea vivir más y mejor

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Durante cuatro décadas, Bill Gates fue una de las figuras que mejor simbolizaron la revolución digital. Ahora, a los 70 años, su objetivo es muy diferente: utilizar capital, tecnología, ciencia y capacidad de coordinación internacional para intentar que millones de personas vivan vidas más largas, saludables y productivas. Nacido el 28 de octubre de 1955, continúa plenamente activo como Chair de la Gates Foundation, desde donde define estrategia, prioridades y dirección general, mientras Gates Ventures concentra otras apuestas personales en inteligencia artificial, Alzheimer, salud, energía y tecnologías climáticas. 

Su candidatura a THE 100 MOST INFLUENTIAL FIFTIERS OF THE WORLD — Global Ranking 2027 no necesita apoyarse únicamente en Microsoft. Aquella historia ya es suficientemente conocida: Gates cofundó Microsoft con Paul Allen en 1975 y contribuyó a convertir el software en una de las infraestructuras económicas fundamentales de la era moderna. Lo realmente interesante comienza después. Mientras muchos fundadores dedican la segunda parte de sus vidas a preservar el patrimonio creado en la primera, Gates ha decidido ejecutar una de las mayores transferencias voluntarias de riqueza privada de la historia.

En mayo de 2025 anunció que entregaría prácticamente todo su patrimonio restante a la Gates Foundation y que la organización cerrará definitivamente el 31 de diciembre de 2045. Entre 2000 y 2025 la fundación distribuyó más de 100.000 millones de dólares; durante sus últimas dos décadas prevé gastar aproximadamente otros 200.000 millones, aproximadamente el doble de todo lo desembolsado durante sus primeros 25 años. Para 2026, su consejo aprobó un payout anual récord de 9.000 millones de dólares. No se trata, por tanto, de construir una institución destinada a sobrevivir eternamente, sino de gastar el capital con una fecha límite para acelerar resultados mientras Gates todavía puede participar directamente en las decisiones. 

Incluso después de décadas de donaciones, su capacidad financiera continúa siendo extraordinaria. Forbes situaba su patrimonio el 10 de septiembre de 2026 alrededor de 115.000 millones de dólares, ocupando el puesto 17 entre las mayores fortunas del planeta. La paradoja es reveladora: Gates continúa siendo uno de los hombres más ricos del mundo precisamente mientras intenta dejar de serlo. 

Para FIFTIERS, sin embargo, el elemento central es otro. Bill Gates representa una visión de la longevidad a escala poblacional. No está financiando principalmente la idea de que unos pocos individuos vivan 130 años. Su trabajo persigue algo potencialmente todavía más transformador económicamente: que millones de personas lleguen más lejos en sus vidas sin morir prematuramente por enfermedades infecciosas, complicaciones maternas, falta de vacunas, malnutrición o sistemas sanitarios débiles.

La Gates Foundation concentra su última etapa en tres grandes objetivos: evitar muertes prevenibles de madres, bebés y niños; avanzar hacia generaciones libres de enfermedades infecciosas mortales; y permitir que cientos de millones de personas salgan de la pobreza. La propia fundación estima que su apoyo a Gavi y al Global Fund desde 2000 ha contribuido a salvar 82 millones de vidas. La mayor parte de los aproximadamente 200.000 millones de dólares previstos hasta 2045 se dirigirá a África y a otros entornos donde pequeños avances en vacunas, diagnóstico, nutrición o atención primaria pueden modificar décadas completas de esperanza de vida y productividad. 

Ese enfoque obliga a ampliar la definición de economía de la longevidad. La longevidad no empieza a los 60. Empieza cuando una persona sobrevive a su infancia, accede a prevención, evita enfermedades tratables, recibe mejor nutrición y llega a la edad adulta con suficiente salud para estudiar, trabajar, emprender, ahorrar y formar patrimonio. Cada año adicional de vida saludable crea también años potenciales de educación, consumo, trabajo, inversión y contribución social.

Gates está intentando actuar precisamente sobre esa infraestructura invisible del healthspan mundial.

Y en 2026 una nueva variable está acelerando esa estrategia: la inteligencia artificial. En febrero, la Gates Foundation, Novo Nordisk Foundation y Wellcome anunciaron una inversión conjunta de 60 millones de dólares para evaluar herramientas de IA aplicadas a atención primaria en países de renta baja y media. En mayo, la fundación y Anthropic ampliaron esa visión con una colaboración de 200 millones de dólares durante cuatro años en financiación, capacidad tecnológica y soporte para desarrollar herramientas y bienes públicos basados en IA para salud, educación y agricultura. El objetivo no es simplemente llevar modelos avanzados a los países ricos, sino utilizar la IA para ampliar el acceso a capacidades médicas allí donde los profesionales y recursos son escasos. 

Pero quizá la conexión más directa entre Gates y la longevidad avanzada se encuentra en una enfermedad íntimamente asociada con el envejecimiento: el Alzheimer. Gates Ventures lleva años financiando investigación, infraestructura de datos y nuevos modelos de colaboración científica en demencias. En junio de 2026 Gates describió el momento actual como una posible “edad de oro” de la investigación del Alzheimer, impulsada por mejores diagnósticos, nuevas terapias y la capacidad de la IA para encontrar patrones dentro de enormes volúmenes de información biomédica. 

El ecosistema creado alrededor de la Alzheimer’s Disease Data Initiative ya reúne más de 340 datasets, 10.000 investigadores registrados y usuarios de más de 129 países. En marzo de 2026 una competición respaldada por Gates terminó concediendo dos premios de un millón de dólares a sistemas de IA agéntica diseñados para acelerar la investigación de las demencias. Y en junio, Gates Ventures, ADDI y Alamar Biosciences anunciaron un proyecto internacional para analizar más de 40.000 muestras de plasma, creando uno de los grandes recursos proteómicos destinados a descubrir biomarcadores para diagnóstico precoz, evolución de enfermedad y respuesta terapéutica. 

Aquí puede estar una de sus mayores aportaciones a la futura economía de la longevidad: convertir los datos biomédicos en infraestructura compartida. En enfermedades complejas como Alzheimer, Parkinson o ALS, cada hospital y laboratorio posee fragmentos incompletos del problema. Unir datos genómicos, proteómicos, imágenes, historias clínicas y resultados de ensayos permite que la inteligencia artificial encuentre relaciones que antes podían permanecer invisibles durante años.

Gates entendió hace medio siglo que el software ganaría poder a medida que los ordenadores pudieran compartir información. Ahora está aplicando una lógica parecida a la biología.

Hay, además, una dimensión profundamente generacional. Gates cumplirá 71 años en octubre y está diseñando planes que terminarán cuando tenga 90. Eso altera por completo la narrativa tradicional de la jubilación. A los 70 no está cerrando su actividad; ha establecido un horizonte de veinte años de ejecución para la etapa final de su principal proyecto filantrópico.

Ese horizonte constituye precisamente una de las ideas que FIFTIERS quiere representar. Cuando aumenta la esperanza de vida saludable, una persona de 60 o 70 años puede comenzar proyectos cuyo plazo de ejecución habría parecido improbable para generaciones anteriores. El capital acumulado, la experiencia, las redes internacionales y la capacidad de distinguir modas de cambios estructurales pueden convertir esos años en una etapa extraordinariamente productiva.

Gates posee, además, una ventaja rara: ha vivido personalmente dos grandes revoluciones tecnológicas. Participó en el nacimiento del PC y ahora observa el nacimiento de la IA generativa desde una posición en la que puede conectar tecnología con salud, educación, energía y desarrollo internacional.

Su siguiente legado, por tanto, quizá no sea otro producto tecnológico.

Puede ser demostrar que la innovación que más valor crea no es necesariamente la que consigue que una máquina haga más cosas, sino la que permite que más personas dispongan de más años para hacerlas.

FIFTIERS EDITORIAL VERDICT: Bill Gates merece ocupar una posición destacada entre los candidatos a THE 100 MOST INFLUENTIAL FIFTIERS OF THE WORLD — Global Ranking 2027 porque a los 70 años continúa desplegando una combinación difícilmente comparable de capital, tecnología, ciencia, filantropía y capacidad de intervención global. Después de contribuir a transformar la informática personal, ha fijado para las próximas dos décadas una segunda misión: utilizar prácticamente toda su fortuna para mejorar salud, reducir mortalidad, acelerar investigación y expandir oportunidades. Su influencia sobre la economía de la longevidad no consiste únicamente en investigar cómo añadir años al final de la vida. Consiste en intentar añadir años saludables a millones de vidas desde el principio hasta el final.


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