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THE 100 MOST INFLUENTIAL FIFTIERS OF THE WORLD — Global Ranking 2027 #015 | OPRAH WINFREY: A LOS 72 AÑOS, LA MUJER QUE CONVIRTIÓ SU VOZ EN UNA INDUSTRIA Y SU EXPERIENCIA EN PODER GLOBAL

THE 100 MOST INFLUENTIAL FIFTIERS OF THE WORLD — Global Ranking 2027 #015 | OPRAH WINFREY: A LOS 72 AÑOS, LA MUJER QUE CONVIRTIÓ SU VOZ EN UNA INDUSTRIA Y SU EXPERIENCIA EN PODER GLOBAL

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Pocas personas han demostrado con tanta claridad que la influencia puede crecer con la edad en lugar de disminuir. Oprah Winfrey nació en Mississippi el 29 de enero de 1954, tiene hoy 72 años, está viva y mantiene una intensa actividad empresarial, editorial, cultural y filantrópica. Cuatro décadas después del estreno nacional de The Oprah Winfrey Show, no vive de la nostalgia de aquel éxito: en 2026 continúa creando proyectos, produciendo contenidos, interviniendo en debates sobre salud y bienestar, gestionando su ecosistema empresarial y preparando para abril de 2027 Oprah Winfrey’s AHA, una experiencia inmersiva en Sphere Las Vegas que ella misma ha definido como la culminación del mensaje que ha intentado transmitir durante toda su vida.

Su candidatura como #015 de THE 100 MOST INFLUENTIAL FIFTIERS OF THE WORLD — Global Ranking 2027 responde a algo mucho mayor que la celebridad. Oprah consiguió transformar una habilidad aparentemente intangible —conversar, escuchar y generar confianza— en una de las plataformas de influencia más poderosas de la cultura contemporánea. Durante 25 temporadas, The Oprah Winfrey Show convirtió historias personales, libros, salud, psicología, consumo y transformación individual en conversaciones capaces de modificar comportamientos de millones de personas. Pero su gran innovación empresarial fue comprender pronto que la verdadera riqueza no estaba únicamente en aparecer delante de una cámara: estaba en poseer la plataforma desde la que se hablaba. Harpo Productions le permitió controlar producción y propiedad intelectual, convirtiendo audiencia en patrimonio y a una presentadora en empresaria. Forbes estimó en junio de 2026 su fortuna en aproximadamente 3.400 millones de dólares y la situó en el número uno de su selección de los 250 grandes estadounidenses self-made vivos.

La relevancia de Oprah para FIFTIERS aparece precisamente cuando observamos qué ha ocurrido después de los 50. Su historia contradice la narrativa tradicional según la cual la gran obra profesional debe construirse durante la juventud y administrarse posteriormente. Ella ha continuado transformando su función: presentadora, productora, propietaria, actriz, editora, inversora, filántropa, creadora de contenidos y constructora de instituciones. En julio de 2026 lo expresó de una manera especialmente provocadora: “Life starts at 44.” Su argumento era que con la madurez llegó una libertad que no poseía durante las primeras décadas de su carrera: dejar de vivir intentando satisfacer las expectativas de los demás y empezar a actuar desde un conocimiento mucho más profundo de sí misma.

Esta idea tiene una importancia enorme dentro de la economía de la longevidad. Si las personas van a vivir 90 o 100 años, seguir considerando los 50 como el principio del final profesional será económicamente absurdo. Las próximas décadas estarán marcadas por segundas y terceras carreras, nuevas empresas, aprendizaje continuo, reinvención y nuevas formas de liderazgo después de los 50, 60 y 70 años. Oprah representa exactamente esa posibilidad. A los 72 años no intenta reproducir el programa que la hizo famosa. Está explorando podcasts, contenidos editoriales, experiencias inmersivas, bienestar, educación y nuevos formatos capaces de conectar con audiencias que consumen medios de manera completamente diferente a las generaciones que veían televisión lineal en los años noventa.

El anuncio realizado este septiembre de Oprah Winfrey’s AHA es probablemente la mejor demostración. Entre el 2 y el 4 de abril de 2027, Sphere Las Vegas acogerá cuatro representaciones de una experiencia de aproximadamente dos horas que combinará música, poesía, storytelling, cine y el gigantesco sistema audiovisual inmersivo del recinto. Oprah lo presenta como la culminación de décadas trabajando alrededor de autoconocimiento, responsabilidad individual, conexión y transformación personal. El proyecto incorpora artistas y creadores como Jacob Collier, Ocean Vuong y Max Richter. A los 72 años está utilizando una de las infraestructuras de entretenimiento tecnológicamente más avanzadas del mundo para reinventar la forma en la que transmite un mensaje que lleva décadas desarrollando.

Existe además otra conexión particularmente poderosa con FIFTIERS: Oprah ha convertido su propia experiencia de envejecer en conversación pública. Al cumplir 72 años escribió que no considera la edad “solo un número”, sino algo que debe honrarse. Su reflexión plantea el envejecimiento no como desaparición progresiva, sino como un proceso de depuración: con el tiempo se reduce lo accesorio y se vuelve más claro qué importa. Es una narrativa radicalmente diferente de la cultura antiaging que durante décadas ha intentado vender la juventud como única edad deseable.

Ese cambio cultural puede tener consecuencias económicas enormes. La Longevity Economy no estará formada únicamente por medicamentos, residencias, seguros o productos dirigidos a personas mayores. Estará formada también por millones de consumidores de 50, 60, 70 y 80 años que continúan comprando moda, viajando, emprendiendo, aprendiendo, cuidando su salud, utilizando tecnología, consumiendo cultura y buscando experiencias. Una sociedad longeva necesita nuevos referentes culturales de la edad, y Oprah posee una capacidad excepcional para modificar la manera en que millones de personas interpretan etapas de la vida.

Su evolución reciente hacia la conversación sobre salud lo demuestra. En enero de 2026 publicó junto a la endocrinóloga Ania Jastreboff Enough: Your Health, Your Weight, and What It’s Like to Be Free, llevando al debate público cuestiones relacionadas con obesidad, biología, salud y estigma. Su enorme capacidad de comunicación convierte asuntos médicos complejos en conversaciones de masas. Esa influencia exige también responsabilidad: Oprah no es médica y sus experiencias personales no sustituyen evidencia clínica. Pero precisamente por la escala de su plataforma, su capacidad para cambiar cómo la sociedad habla de salud, peso, envejecimiento y bienestar es difícil de encontrar en cualquier otra figura mediática.

Su impacto tampoco puede medirse exclusivamente en audiencia o patrimonio. La educación constituye uno de los pilares centrales de su legado. Oprah Daily señala que ha destinado cerca de 500 millones de dólares a iniciativas filantrópicas en Estados Unidos y otros países, con especial énfasis en educación y apoyo a más de 72.000 personas. En 2027 se cumplirán veinte años de la Oprah Winfrey Leadership Academy for Girls en Sudáfrica, una institución creada para proporcionar educación y oportunidades a jóvenes con gran potencial procedentes de contextos vulnerables. Su fundación continúa trabajando sobre educación, inseguridad alimentaria, recuperación y desarrollo comunitario.

Esta dimensión es esencial para comprender el tipo de poder que representa Oprah. Su trayectoria no consiste únicamente en acumular capital financiero. Ha acumulado algo posiblemente más difícil de construir: capital de confianza. Durante décadas millones de personas han permitido que entre en sus hogares, les recomiende libros, les presente ideas, les haga preguntas incómodas y les invite a reconsiderar decisiones personales. En una economía saturada de contenido generado por algoritmos, esa confianza humana puede adquirir todavía más valor. Cuanto más abundante sea la información producida por inteligencia artificial, más escasos pueden resultar el criterio, la autenticidad percibida y la capacidad de generar conexión emocional.

Y Oprah continúa interviniendo precisamente en ese territorio. En junio de 2026, ante profesionales de recursos humanos en SHRM26, insistió en que el trabajo no consiste únicamente en políticas y métricas, sino en reconocer el potencial humano y construir culturas donde las personas se sientan vistas. En una economía en la que IA, automatización y longevidad modificarán simultáneamente las carreras profesionales, esta cuestión será central: cómo conseguir que personas de generaciones diferentes trabajen juntas durante vidas laborales cada vez más largas sin convertir la tecnología en sustituto de la humanidad.

Su trayectoria también contiene fracasos y decisiones que ella misma revisa críticamente. Este septiembre ha reconocido que el lanzamiento de OWN en 2011 se realizó en un momento y unas condiciones que internamente sabía que no eran adecuados, y ha explicado cómo ignorar su propio criterio por cumplir compromisos condujo a una etapa particularmente difícil. Esa capacidad para convertir incluso una decisión empresarial equivocada en conocimiento transmisible forma parte de otra ventaja de las carreras largas: la experiencia incluye suficientes errores como para empezar a reconocerlos antes de repetirlos.

En septiembre de 2026 se cumplen además 40 años del estreno nacional de The Oprah Winfrey Show. El aniversario permite medir la dimensión de una carrera que transformó no solo la televisión, sino también parte de Chicago. Harpo Studios llegó a emplear a cientos de personas y contribuyó a la transformación económica del West Loop; el campus que Oprah había comprado por 4,75 millones de dólares terminó vendiéndose décadas después por 32 millones. Pero el verdadero patrimonio creado allí fue una manera nueva de relacionar medios, identidad personal y empresa.

Cuarenta años después, Oprah continúa creando.

Eso es precisamente lo extraordinario.

No está intentando ser la mujer que era a los 40.

Está demostrando lo que puede hacer una mujer a los 72 cuando dispone de experiencia, capital, reputación, independencia y todavía curiosidad por construir algo nuevo.

Esta es una de las grandes tesis de FIFTIERS: la longevidad no debería consistir en prolongar artificialmente la juventud. Debería permitir que cada etapa de la vida desarrolle su propio tipo de poder. A los 30 puede ser energía. A los 50, combinación de experiencia y ambición. A los 70, criterio, independencia, relaciones y una comprensión mucho más profunda de qué merece nuestro tiempo.

Oprah Winfrey representa esa transición de manera extraordinaria.

Su producto más importante ya no es un programa de televisión.

Es su capacidad para convertir experiencia acumulada en influencia cultural.

Y en una sociedad que vivirá cada vez más años, esa puede convertirse en una de las formas de capital más valiosas del siglo XXI.

FIFTIERS EDITORIAL VERDICT: Oprah Winfrey merece ocupar una posición destacada entre las candidatas a THE 100 MOST INFLUENTIAL FIFTIERS OF THE WORLD — Global Ranking 2027 por la combinación excepcional de empresa, cultura, comunicación, riqueza, filantropía, educación y longevidad profesional que representa. A los 72 años continúa lanzando proyectos, experimentando con nuevos formatos y utilizando una plataforma construida durante más de cuatro décadas para influir sobre conversaciones globales relacionadas con salud, propósito, educación y desarrollo personal. Su trayectoria ofrece una de las demostraciones más poderosas de la nueva economía de vidas largas: la influencia no tiene por qué alcanzar su máximo antes de los 50. Puede adquirir nuevas formas, mayor independencia y una profundidad diferente durante décadas posteriores.


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