Elon Musk: “No te preocupes por ahorrar para tu jubilación. En unos años no será necesario”
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En una declaración que ha sacudido los pilares de la economía moderna y desafiado las reglas del sentido común financiero, Elon Musk, el magnate detrás de Tesla, SpaceX y xAI, ha planteado una teoría radical sobre el futuro de la economía global: en los próximos 10–20 años, la escasez de bienes y servicios dejará de existir y planificar la jubilación no tendrá sentido.
Un mensaje que rompe con las normas del ahorro
Musk expuso esta visión futurista durante su participación en el pódcast “Moonshots with Peter Diamandis”, donde aseguró que los avances acelerados en inteligencia artificial, robótica y energía limpia podrían desencadenar una transformación económica sin precedentes. En ese escenario, la acumulación de dinero para el retiro —hoy un hábito casi universal— pasaría a ser un concepto obsoleto: “No te preocupes por guardar dinero para tu jubilación dentro de 10 o 20 años. No importará”, afirmó con contundencia.
La base de esta apuesta no es una simple especulación: Musk prevé que la tecnología llegará a un punto tal que los costos de producción se desplomen hasta acercarse a cero, eliminando casi por completo la escasez de bienes básicos y servicios esenciales.
¿Cómo llegaría este escenario?
Según Musk, varios factores convergen hacia esta utopía de abundancia:
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Inteligencia artificial de nueva generación capaz de realizar tareas complejas, creativas e intelectuales a una velocidad y eficiencia infinitamente superiores a las humanas.
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Robots y automatización total, con máquinas realizando la mayoría de labores físicas y cognitivas, desde agricultura hasta medicina.
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Energía limpia y barata, pieza clave para que toda esta infraestructura funcione sin los enormes costes que hoy limita la expansión de servicios tecnológicamente intensivos.
En conjunto, estos elementos formarían una especie de economía post-escasez: un mundo donde casi todo aquello que la gente valoraba como limitado o costoso se vuelve abundante y accesible para todos.
“Universal high income”: ingresos elevados para todos
Parte de la teoría incluye la idea de un “ingreso universal alto”, un concepto que Musk ha esbozado como evolución del debate actual sobre la renta básica universal. La propuesta sugiere que, si la productividad robótica genera abundancia de recursos, la sociedad deberá encontrar mecanismos para distribuir ese valor a todos los ciudadanos, más allá del empleo tradicional.
En este modelo, el dinero dejaría de ser el principal medio de acceso a bienes esenciales como salud, educación o vivienda. Musk incluso se atrevió a decir que podríamos ver servicios médicos líderes disponibles para todos en pocos años, sin importar su capacidad de pago.
Una visión que redefine el trabajo y el valor
Según el propio Musk, la automatización total podría convertir el trabajo en algo opcional, comparable a un hobby o una actividad creativa personal más que a una necesidad económica. Esta idea fue planteada también en otros foros y conferencias donde Musk ha adelantado que, en 10–20 años, muchas personas podrían elegir no trabajar en empleos tradicionales porque las máquinas habrán asumido la mayor parte de la producción.
Críticas y desafíos a la visión de Musk
La propuesta no ha estado exenta de escepticismo. Economistas y expertos señalan varios retos fundamentales:
1. Desconexión con la realidad económica actual
Millones de personas enfrentan hoy salarios estancados, inflación persistente y dificultades para acceder a servicios básicos, lo que hace que esta predicción suene distante o incluso irreal para quienes viven en economías con desigualdades profundas.
2. El problema de los recursos escasos
Aunque la IA y la robótica pueden hacer la producción más eficiente, algunos bienes seguirán siendo escasos por su propia naturaleza —por ejemplo, terrenos con buena ubicación, recursos naturales limitados o servicios personalizados— lo que cuestiona si realmente la escasez puede ser completamente eliminada.
3. ¿Cómo se distribuye la riqueza?
Si el trabajo humano ya no es el principal generador de valor, surge la pregunta de quién controla o decide cómo se distribuyen los beneficios. Musk ha sido difuso en sus respuestas sobre si se necesitarán políticas públicas como impuestos progresivos o sistemas de redistribución fuertes para sostener este equilibrio.
Riesgos sociales y psicológicos
Más allá del debate económico, esta visión plantea cuestiones humanas profundas: ¿qué pasará con la motivación personal, el propósito de vida y la identidad cuando el trabajo deje de ser central en la vida social? Algunos analistas advierten que una transición abrupta podría provocar crisis de sentido individual y tensiones sociales importantes, especialmente si las estructuras tradicionales de empleo desaparecen antes de que nuevas formas de participación social se consoliden.
Conclusión: ¿utopía o advertencia?
La predicción de Musk ha generado un intenso debate mundial. Para sus seguidores, representa una hoja de ruta hacia una era de prosperidad sin precedentes, impulsada por innovación tecnológica. Para sus críticos, es una visión demasiado optimista que subestima las dificultades estructurales de nuestras economías y sociedades.
Lo cierto es que, más allá de si su visión se cumple o no, la discusión sobre la relevancia del ahorro, el papel del trabajo y el futuro de la economía en la era de la inteligencia artificial es un tema que cobrar importancia estratégica en las próximas décadas.
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